Óscar Hernández, de Casa Silvano Maracaibo, obtiene los 5.000 euros del primer premio de «Cocina con Vino». El restaurante La Muralla de Tabarca logra el segundo puesto con un calamar encebollado de inspiración marinera.
Valencia, 30 de octubre de 2026.— Un helado elaborado con vino tinto de Valtiendas, acompañado de gelatina de blanco de Rueda y yogur de leche de oveja de Sacramenia, ha ganado el primer Concurso Nacional «Cocina con Vino». Su autor, Óscar Hernández, de Casa Silvano Maracaibo, en Segovia, encabeza el palmarés de una final celebrada el 27 de octubre en Gastrónoma, en Feria Valencia.
El certamen, organizado por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino y de los Espirituosos —AEPEV— y Gastrónoma, ha repartido 10.000 euros entre sus tres premiados. El segundo reconocimiento ha recaído en Pedro Juán Sánchez Santacreu, del restaurante La Muralla, en Tabarca, mientras que Salvador Melgar Ramírez, del Restaurante Tabefe del CIFP NOROESTE, en Gran Canaria, ha obtenido el tercero.




La primera edición reunió diez propuestas procedentes de siete provincias y cinco comunidades autónomas. El resultado deja dos postres entre los tres platos premiados y una representación de la cocina alicantina con una receta de calamar que incorpora el vino tanto al guiso como a su acompañamiento.
El postre ganador reúne tres referencias de origen
Óscar Hernández ha obtenido el primer premio, dotado con 5.000 euros, con una elaboración que combina productos y vinos identificados por su procedencia.
El helado utiliza vino tinto de Valtiendas «Evolet». A su lado aparecen una gelatina de vino blanco de Rueda y yogur elaborado con leche de oveja de Sacramenia.
La propuesta lleva el vino al terreno del postre y lo incorpora a dos preparaciones distintas dentro del mismo plato: un helado y una gelatina. El yogur completa la composición presentada por Casa Silvano Maracaibo.
La nota de la organización identifica los elementos principales del postre, pero no publica su receta completa, proporciones o procedimiento. Tampoco desglosa las puntuaciones otorgadas por el jurado. El resultado comunicado es la concesión del primer premio a esta elaboración, que se convierte en la ganadora inaugural del concurso.
La presencia de vinos tintos y blancos en un mismo postre muestra una de las posibilidades que exploraba la convocatoria: utilizar el vino como parte de la cocina, más allá de servirlo en la copa.
Tabarca consigue el segundo premio
La representación de la Comunitat Valenciana en el palmarés llega desde la isla de Tabarca.
Pedro Juán Sánchez Santacreu, del restaurante La Muralla, ha conseguido el segundo premio, dotado con 3.000 euros, con su Calamar encebollado con aires de vino blanco al estilo tabarquino.
La elaboración vincula el recetario marinero de la isla alicantina con dos usos diferenciados del vino. Según la descripción de la organización, incorpora vino rancio en el guiso y vino blanco en el aire que acompaña al calamar.
El plato conserva así una referencia reconocible, el calamar encebollado, y añade una elaboración que introduce otra presencia del vino en el servicio.
Su segundo puesto sitúa una propuesta tabarquina entre las tres mejores de esta primera edición nacional. La vinculación local procede tanto del restaurante participante como del planteamiento de la receta, presentada expresamente como una elaboración al estilo de Tabarca.
El reconocimiento es para el plato defendido en el concurso. La información facilitada no indica si forma parte de la carta habitual del establecimiento ni anuncia un menú posterior asociado al premio.
«Viña Floral», tercer puesto para Gran Canaria
El tercer premio ha sido para Salvador Melgar Ramírez, del Restaurante Tabefe del CIFP NOROESTE, en Santa María de Guía de Gran Canaria.
Su postre, Viña Floral, incorpora vino Brumas de Ayosa, de la denominación de origen Valle de Güímar, en Tenerife. La elaboración lo utiliza en distintas preparaciones, entre ellas un sorbete, una gominola y una teja de cacao y vino.
El reconocimiento está dotado con 2.000 euros y completa un palmarés en el que la pastelería tiene una presencia destacada.
Mientras el ganador presenta el vino en forma de helado y gelatina, el tercer clasificado recurre a otras texturas y formatos. Ambas propuestas comparten el protagonismo del vino dentro del postre, aunque lo desarrollan mediante composiciones diferentes.
El premio también incorpora al resultado del certamen un restaurante vinculado a un centro de formación profesional. La nota identifica a Salvador Melgar Ramírez y al Restaurante Tabefe del CIFP NOROESTE como responsables de la propuesta, sin concretar otras funciones académicas o profesionales del participante.
Diez finalistas, de los aperitivos a los postres
La final celebrada en Feria Valencia reunió un aperitivo, tres primeros platos, cuatro segundos y dos postres.
La distribución permite apreciar que el concurso no se limitó a una familia de recetas. Hubo espacio para elaboraciones saladas y dulces, con aplicaciones del vino en guisos, maceraciones, salsas, aires y helados, entre otras preparaciones.
Los diez finalistas procedían de siete provincias y cinco comunidades autónomas. Estas cifras corresponden a la selección que llegó a la final; la comunicación no aporta el número total de candidaturas recibidas durante el proceso previo.
Los participantes tuvieron que elaborar sus recetas y presentar sus creaciones al jurado. También explicaron las armonías elegidas con los vinos, tanto para su utilización en cocina como para acompañar el consumo del plato.
La prueba unía, por tanto, dos decisiones: qué función desempeñaba el vino como ingrediente y qué relación se proponía entre la receta terminada y el vino servido con ella.
Un concurso centrado en cocinar con vino
El nombre del certamen resume su punto de partida. En esta competición, el vino debía formar parte de la elaboración culinaria.
Las recetas premiadas permiten reconocer distintos caminos. El calamar de Tabarca lo introduce en el guiso y en un aire; el postre ganador utiliza dos vinos en preparaciones distintas; y Viña Floral desarrolla varias elaboraciones a partir del vino seleccionado.
El resultado no establece que unas técnicas sean superiores a otras. La nota no publica una clasificación por procedimientos ni un desglose de criterios. Sí muestra que el concurso admitió interpretaciones diversas del mismo ingrediente.
Esta variedad es uno de los rasgos de la primera edición, que reunió desde platos principales hasta propuestas de postre.
La presentación de las armonías añadió otra dimensión a la final. Los concursantes no solo debían cocinar, sino explicar la elección de los vinos y su papel en el conjunto de la propuesta.
Ocho profesionales integraron el jurado
El jurado estuvo formado por José Luis Murcia, José María Ruiz Benito, María Luisa Martín, Rocío Cibrán, María José San Román, Raúl Resino, Pedro Martínez Fernández y Pablo Montoro.
La organización los presenta como profesionales vinculados a la cocina, el vino, la hostelería y la comunicación gastronómica.
Koldo Royo ejerció de maestro de ceremonias y dirigió la jornada de la final, durante la que los participantes elaboraron y presentaron sus platos.
La dirección técnica correspondió a Ernesto Gallud, por parte de la AEPEV, y a Toni Pérez, por parte de Gastrónoma. Miguel Ángel López Andújar actuó como secretario del concurso y firmó el acta que recoge el fallo del jurado.
Son funciones diferentes dentro de la organización: valoración de las propuestas, conducción de la jornada, dirección técnica y documentación del resultado.
Valencia acoge el estreno del certamen nacional
La primera edición de «Cocina con Vino» se ha celebrado dentro de Gastrónoma, en Feria Valencia, con la Organización Interprofesional del Vino de España —OIVE— como patrocinador oficial.
Los 10.000 euros del palmarés se han distribuido en tres premios: 5.000 para el ganador, 3.000 para el segundo clasificado y 2.000 para el tercero.
El estreno deja un resultado que conecta Segovia, Tabarca y Gran Canaria a través de tres recetas diferentes. Para la Comunitat Valenciana, el reconocimiento más directo es el segundo puesto de La Muralla y su interpretación del calamar encebollado.
La organización ha comunicado el fallo y los principales datos de la final en una nota fechada el 28 de octubre. No anuncia en ese documento las fechas de una segunda edición ni actividades abiertas al público para probar las recetas premiadas.
El primer nombre inscrito como ganador es el de Óscar Hernández, con un postre que convierte el vino en helado y gelatina.