El sector del taxi ha anunciado una protesta singular durante las fiestas de Fallas y Magdalena. Los vehículos ofrecerán su servicio de forma gratuita los días 14 y 18 de marzo en franjas horarias concretas en las ciudades de Valencia, Alicante y Castellón, coincidiendo con los paros programados en Metrovalencia y el TRAM d’Alacant.
En concreto, el servicio será gratuito el jueves 14 de marzo, de 13:00 a 15:00 horas, en Valencia y Castellón. La acción se repetirá el lunes 18 de marzo, en el mismo horario, en Valencia y Alicante.
Con esta acción, los taxistas exigen a la Generalitat Valenciana una modificación de la normativa que regula los vehículos de transporte con conductor (VTC).
Las asociaciones profesionales denuncian lo que consideran una «liberalización encubierta» del sector y solicitan un aumento de los medios de inspección.
El colectivo se opone a la concesión de nuevas autorizaciones urbanas para VTC sin que se realicen informes previos sobre su impacto en el tráfico y en los servicios públicos de cada municipio.
Han advertido que, una vez finalice el plazo de negociación de dos semanas que les ha concedido la conselleria, iniciarán una nueva campaña de movilizaciones en toda la Comunidad Valenciana.
La mal llamada «huelga a la japonesa»

Muchos medios se han referido a esta acción como una «huelga a la japonesa» aunque, en realidad, es una leyenda urbana de origen español que no corresponde a ninguna práctica sindical real en Japón.
En España y Latinoamérica, la expresión se usa para describir una supuesta táctica en la que los trabajadores trabajan más de lo habitual como medida de presión.
La lógica sería que, al sobreproducir, la empresa acumula stocks que no puede colocar en el mercado —especialmente dañino en industrias que funcionan con el sistema just-in-time como la japonesa de producción al momento—, lo que haría caer los precios y generaría pérdidas al empresario.
Según esta narrativa, los trabajadores además seguirían cobrando su sueldo, al contrario que en una huelga tradicional.
El concepto no existe en Japón, aunque aparece en medios hispanos desde al menos 1983.
Lo que sí existe en Japón es la resistencia pasiva o huelga silenciosa: trabajar con mayor lentitud, seguir los procedimientos al pie de la letra o reducir el ritmo.