Miles de personas utilizan a diario el transporte público para moverse por Valencia y su área metropolitana, pero una gran parte desconoce uno de los mayores beneficios de su abono de 10 viajes.
Esta tarjeta permite realizar transbordos gratuitos entre distintos medios de transporte (de un metro a un autobús, por ejemplo, sin tener que pagar un nuevo billete), siempre que se respeten los márgenes de tiempo establecidos por la autoridad de transporte.
Tiempos límite según las zonas

Para quienes utilizan el título SUMA 10, el reloj empieza a correr en el mismo instante en que se pasa la tarjeta por el torno por primera vez.
Si el usuario se mueve por una sola zona, dispone de 90 minutos para cambiar de transporte sin coste alguno.
Este margen se amplía de forma progresiva para los trayectos más largos. Así, el límite alcanza los 110 minutos para dos áreas, 130 minutos para tres y llega hasta los 140 minutos en el caso de atravesar cuatro zonas.
Como ejemplo práctico, una persona puede viajar desde Llíria hasta Valencia usando la red de Cercanías y, al llegar a su destino, coger un autobús de la EMT o un tren de Metrovalencia de forma totalmente gratuita.
Aunque la tarjeta aplica el beneficio sola al validarse, el error de muchos usuarios es no saber que tienen 90 minutos para combinar tren, metro y bus, lo que les lleva a comprar billetes sencillos innecesarios o a no exprimir las ventajas de esta intermodalidad al solo completar uno de los trayectos en transporte público.
Esta es una particularidad de la SUMA 10, donde sí se descuenta viajes al usar la tarjeta. Los titulares del SUMA Mensual o Mòbilis30 no tienen que preocuparse por el cronómetro, ya que esta modalidad incluye viajes y enlaces ilimitados durante todo su periodo de vigencia.
Además, aunque el segundo trayecto no tenga coste, existe una regla de oro que ningún usuario debe olvidar: es obligatorio validar el abono cada vez que se suba a un nuevo medio de transporte para evitar sanciones.