Los rostros del ‘paraíso de las manzanas’

Hombres y mujeres, diferentes generaciones, modernidad y tradición se unen en los agricultores de una de las zonas de producción de manzana más sostenibles de Europa

Más de 1.700 familias de agricultores conviven y colaboran en la Asociación de Productores Hortofrutícolas de Val Venosta, un valle situado en los Alpes Italianos. Unas 5.500 hectáreas de campos entre los 500 y 1.000 metros de altitud que constituyen una de las mayores zonas de producción de manzana en Europa.

Son el rostro de una agricultura que se actualiza para adaptarse al siglo XXI, incluyendo a la mujer y promoviendo la cooperación intergeneracional de manera natural, y tomando la sostenibilidadcomo condición indispensable en la práctica de sus cultivos.

¿Quién?

Hasta tres generaciones trabajan juntas los campos del Valle Venosta, nutriéndose del saber de los más veteranos y el impulso renovador de los jóvenes.

Con una edad media de 50 años, la agricultura valora la experiencia de quienes llevan décadas aprendiendo de la tierra para cultivar las Manzanas Val Venosta, que viajan desde este enclave paradisíaco para llegar a 50 mercados internacionales entre los que, desde hace más de 20 años, se encuentra España.

La pasión de estos productores hace que el relevo generacional se produzca de manera natural, conformando un paisaje humano en el que diferentes edades y sexos aúna esfuerzos, con un 16% de mujeres integradas en la asociación de cooperativas.

¿Cómo?

Con la sostenibilidad como máxima, el 85% de los campos los trabajan con técnicas de cultivo integrado. Esto supone reducir el uso de productos fitosanitarios – por ejemplo, los plaguicidas – mediante medidas tan respetuosas con el medio ambiente como facilitar la proliferación de mariquitas, enemigas naturales del pulgón.

La presencia de flores y arbustos, así como la construcción de refugios de insectos en los huertos, atraen a pequeños animales, pájaros y bichos que equilibran de manera natural el ecosistema.

Además, el 15% restante de la tierra se dedica al cultivo puramente ecológico, haciendo de la línea BIO Val Venosta uno de los líderes europeos en el sector orgánico.

¿Cuánto? 

Con una cosecha conjunta que oscila entre las 320.000 y las 350.000 toneladas, según las condiciones climáticas, la reina en los campos de Val Venosta es la Golden Delicious, una variedad que representa el 82% de su producción.

Una muestra del apego a la tierra es que cada familia de agricultores de Val Venosta recoge al año,aproximadamente, unas 1.150.000 manzanas. Y lo hace con sus manos, para respetar el árbol al máximo y recoger los frutos en las mejores condiciones.

Con esta producción podrían llenarse más de 250 piscinas olímpicas. Pero mejor llenar las despensas de los millones de apasionados en todo el mundo por esta fruta.

¿Dónde? 

Más de 20 millones de manzanos componen un paisaje de enorme belleza en el Valle Venosta, situadoentre los macizos montañosos de los Alpes de Ötzal y Ortler, que protegen el enclave de norte a sur.

Con una media de 2.000 horas de luz y 300 días soleados al año, las fuertes oscilaciones de temperatura entre el día y la noche se suman a la constante brisa fresca y escasas precipitaciones. Son los factores de un microclima único, perfecto para el cultivo de manzanas de alta montaña y para la actividad de las más de 1.700 familias de agricultores venostanos que, desde 1950, desarrollan su vida y su trabajo en este ‘Paraíso de las manzanas’.

Thanks for installing the Bottom of every post plugin by Corey Salzano. Contact me if you need custom WordPress plugins or website design.

Deja un comentario