El paisaje de la alta gastronomía en Valencia experimentará un cambio simbólico esta misma semana. El restaurante conocido hasta ahora como El Poblet, con dos estrellas Michelin y dos soles Repsol, pasará a llamarse Flores Raras a partir de este miércoles, 28 de enero.
No se trata de una ruptura, sino de una «evolución natural», detalla el grupo de Quique Dacosta, cocinero, propietario y director del restaurante. El establecimiento mantendrá su ubicación de siempre, en el número 8 de la calle Correos, y bajo la misma propiedad que hasta hora
Este cambio de nomenclatura busca reflejar la madurez de un proyecto que, desde su apertura en 2012, ha ido adquiriendo una personalidad propia que ya pedía un nombre diferenciado de la casa madre en Dénia.
Carolina Álvarez, al frente de los fogones

La gran novedad de esta etapa es el nombramiento de Carolina Álvarez como nueva jefa de cocina. Álvarez no es una desconocida en el universo Dacosta; llega avalada por una trayectoria impecable tras seis años liderando la cocina del Quique Dacosta Restaurante (tres estrellas Michelin en Dénia) y formando parte de su equipo de creatividad.
«Cocinar en Valencia es para mí una responsabilidad que me genera muchísima ilusión. Llegué a esta ciudad hace casi dos décadas y me enamoré de ella y de su gente», ha declarado la chef, cuyo perfil asegura que la transición será orgánica.
Su misión será mantener la excelencia técnica y el respeto por el producto que definen el ADN de la marca, pero aportando su propia visión en esta nueva era.
Luis Valls, hasta ahora jefe de cocina de El Poblet, abandonará el proyecto con este cambio.

Aunque cambia el nombre y la jefatura de cocina, Flores Raras seguirá orquestado por Delia Claure en sala, mientras que la bodega continuará bajo la dirección del sumiller Hernán Menno.
Para Quique Dacosta, el nacimiento de Flores Raras es una afirmación de lo construido: «El proyecto evoluciona desde la experiencia y la madurez», asegura el chef extremeño-valenciano.
La propuesta continuará centrada en «el conocimiento del producto, del entorno y de la técnica, entendida como herramienta al servicio del sabor y la emoción».