En una calle del barrio de la Malvarrosa, a pocos metros de la playa, se esconde una librería donde los libros encuentran una segunda, tercera o cuarta vida. Se trata de «El Club de los Libros Libres», un proyecto nacido de la pasión de un hombre, Rafael, que hace cinco años decidió crear un santuario para salvar ejemplares del olvido y, al mismo tiempo, fomentar la lectura de una forma accesible para todos.
El local, abarrotado de suelo a techo con miles de volúmenes que forman pasillos y montañas de papel, funciona con una filosofía sencilla: por una aportación única de 11 euros al año, los socios pueden llevarse todos los libros que deseen. No hay límites ni fichas de préstamo. Como dice una de las frases pintadas en su fachada, «aquí los libros buscan a las personas».
El impacto de esta iniciativa ha superado todas las expectativas. Según explica su fundador en un vídeo de Valentina Viejo (@losviajesvalen), en estos cinco años de vida «se han salvado más de 200.000 libros» que, de otra manera, habrían acabado en la basura.
El club se nutre de donaciones de particulares que vacían sus casas y no quieren deshacerse de sus bibliotecas. «Si tienen libros en sus casas, pueden salvarlos en este lugar», explica Valentina Viejo en el vídeo.
El proyecto no solo ha tenido un gran calado local, sino que su fama ha traspasado fronteras. «Han venido 5.000 personas de todas partes del mundo», afirma Rafael con orgullo.
Cómo funciona El Club de los Libros Libres
Para formar parte de esta comunidad lectora, el único requisito es realizar una aportación de 11 euros que da derecho a ser socio durante todo un año.
Una vez dentro, el visitante puede explorar el laberinto de libros y llevarse a casa cualquier ejemplar que le llame la atención. La idea es que los libros circulen, se lean y, si se desea, vuelvan al club para que otros puedan disfrutarlos.
Rafael, que en sus inicios intentaba mantener un orden, ahora reconoce que «es imposible con la cantidad de libros que tiene». Pero ese caos aparente es parte del encanto, una invitación a la aventura y al descubrimiento. «Esto es pura magia, aquí en este lugar ocurren cosas de verdad mágicas», asegura.
El Club de los Libros Libres se encuentra en la Calle Fuente Encarroz, número 6, en Valencia.