Genocidio en Nigeria: más de 6.000 cristianos masacrados y silencio mediático en Occidente

Según informa el digital Tribunadeespaña.com, más de 6000 cristianos ha sido asesinados en Nigeria y los medios de comunicación occidentales se refieren a esas masacres como “enfrentamientos”. así lo expone en su artículo Elentir Vigo.

Muchos habitantes de los países occidentales ignoran, porque sus medios y sus políticos no hablan de ello, que se está produciendo un genocidio anticristiano en Nigeria a manos de islamistas.

La mayoría de los cristianos asesinados son mujeres y niños

The Christian Post publicaba el 3 de julio que más de 6.000 cristianos, en su mayoría mujeres y niños, han sido asesinados desde enero a manos de islamistas en Nigeria. La mayor parte de los crímenes se están perpetrando en el centro y en el norte del país, y tienen lugar por la noche y de forma sorpresiva. Los asesinos pertenecen a la etnia nómada de los Fulani, de mayoría musulmana, y están considerados como el cuarto grupo terrorista más peligroso del mundo, una lista que encabeza otro grupo criminal islamista que ha perpetrado numerosos ataques contra cristianos en Nigeria: Boko Haram. Uno de los peores ataques se registró entre el 22 y el 24 de junio, cuando cuatro milicias de terroristas fulani atacaron las poblaciones de Barkin, Ladi, Bokkos y Riyom, en el estado de Plateau, masacrando a más de 200 personas.

Cristianos denuncian una limpieza étnica que califican de genocidio

Las comunidades cristianas de Nigeria, tanto católicas como protestantes, han denunciado que los ataques está dirigidos a llevar a cabo una limpieza étnica con el fin de expulsar a los cristianos de sus tierras, y ya hablan de genocidio, pues el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional califica así los actos “perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal”.

Los cristianos de Nigeria también critican la inacción del presidente nigeriano, el musulmán fulani Muhammadu Buhari.

El pasado 22 de mayo, católicos nigerianos se manifestaron en Lagos exigiendo justicia para los asesinados y sus familias, encabezados por el arzobispo católico de Lagos, Monseñor Alfred Adewale Martins.

A finales de junio, el obispo católico de Gboko, William Avenya, advertía que en Nigeria se corre el riesgo de que se repita el genocidio ocurrido en Ruanda contra los tutsis en 1994. Bosun Emmanuel, de la Hermandad de Hombres Católicos en Lagos, ha señalado que en 25 años los cristianos pueden desaparecer de Nigeria si continúa la actual persecución.

Medios occidentales: entre el silencio y la manipulación

La mayoría de los medios occidentales no está informando sobre este genocidio anticristiano en Nigeria. Algunos medios que sí dan noticia de lo ocurrido lo hacen, además, disfrazando la masacre. El 25 de junio, el diario progresista español El País calificaba las masacres en el estado de Plateau de “enfrentamientos”, ocultando la mención a los cristianos en el penúltimo párrafo de la noticia. En el resto del texto se refiere a ellos como “agricultores”, sin más.

Más grotesco aún ha sido el digital argentino Infobae, que ha hablado de “la masacre entre musulmanes y cristianos”. En el texto de la noticia se demuestra la falsedad del titular: “Un grupo de pastores nómades de la etnia fulani, en su mayoría musulmanes, son los principales sospechosos de recorrer en grupos de entre 20 y 30 motociclistas los campos del llamado “cinturón verde” de Nigeria, matando a los campesinos, mayormente cristianos.” La noticia llega al absurdo de atribuir los crímenes al “cambio climático”, e incluso afirma que “la diferencia entre musulmanes y cristianos ha contribuido también a aumentar la violencia”, como si las víctimas tuviesen la culpa de las masacres por su religión.

En la misma línea, la BBC publicaba una noticia con este título: “Dando sentido al conflicto Fulani-granjero en Nigeria”. La televisión británica apostaba por la equidistancia entre los autores de las masacres y sus víctimas, evitando dar cifras sobre las mismas, hablando lo menos posible sobre la religión cristiana de las víctimas e incluso justificando que los fulanis lleven armas de guerra como fusiles de asalto AK-47 “para proteger su ganado”. La noticia incluso afirma que los fulani “a veces también son atacados y sus animales son robados por bandidos, lo que provoca brutales represalias”. No quiero imaginar cómo informaría hoy la BBC sobre el genocidio de los cristianos armenios a manos de los musulmanes turcos.

¿Cristianofobia en Nicaragua?: Los obispos tras la agresión: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”

Twitter @silviojbaez

Tras la matanza de Diriamba y Jinotepe, las fuerzas gubernamentales agreden a un obispo, un cardenal y al nuncio en Nicaragua

Las noticias desde Nicaragua no pueden más negras. La peor matanza desde que iniciaron las protestas el 18 de abril se ha perpetrado este fin e semana.

Y este lunes, el obispo insignia de la voz del pueblo, el auxiliar de Managua, Silvio José Báez, según lo dijo en tuiter, fue herido, golpeado en el estómago, arrebatado de las insignias episcopales y agredido verbalmente por una turba enardecida que quería ingresar a la basílica San Sebastián en Diriamba. Gente que, en opinión de los pobladores de esta ciudad, trabaja para el Estado.

El obispo Báez dijo en su cuenta de tuiter: “Estoy bien gracias a Dios.  Se liberó la basílica y a quienes allí estaban”.  Con él -afortunadamente salieron ilesos- se encontraban el cardenal Leopoldo Brenes y el nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommetarg.

Más tarde, este lunes, ya en la catedral de Managua, el cardenal Brenes y su obispo auxiliar Báez, quienes han encabezado con firmeza la voz del pueblo y han arriesgado su vida para evitar más derramamiento de sangre en Nicaragua, oraron juntos en una capilla lateral.

En su cuenta de tuiter, el obispo Báez fue muy enfático, citando a San Lucas (23,34): “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

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Silvio José Báez

@silviojbaez

Desde luego, oraron por la paz en Nicaragua que este fin de semana sufrió el peor embate de las fuerzas leales al régimen sandinista contra las ciudades de Diriamba y Jinotepe, a 40 kilómetros de Managua.

Silvio José Báez

@silviojbaez

Según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) las fuerzas antidisturbios, policías y juventudes sandinistas. dejaron un reguero de 17 personas muertas, en poco más de 24 horas.

Los prelados nicaragüenses y el representante del Vaticano en Nicaragua, se habían trasladado a Diriamba como mediadores, para pacificar a la ciudad.

Muchos pobladores de esta sufrida ciudad se refugiaron en la Basílica tras el ataque combinado de grupos antidisturbios y paramilitares en contra de los opositores al régimen de Ortega.

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Silvio José Báez

@silviojbaez

Según CENIDH, durante el domingo, desde la madrugada, comenzaron los ataques a las barricadas y a los barrios alzados en contra del gobierno sandinista.  Decenas de heridos y diez muertos se produjeron en Diriamba y siete fallecidos, también con decenas de heridos, en Jinotepe.

Activistas de derechos humanos aseguran que el número de muertos puede ser mucho mayor pues están apareciendo cadáveres sin identificar en las zonas rurales de estas poblaciones.

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Letty Gaitan@lettygaitan1089

En 83 días de protestas –que iniciaron el 18 de abril pasado–la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) estima que la violencia ya ha dejado 310 muertos, de los que 20 son menores de edad, incluidos niños de apenas 15 meses de vida.

El ataque a los obispos ha generado un repudio total en la sociedad de este país centroamericano.  Por ejemplo, en la cuenta de tuiter del obispo Báez, una mujer cuyas iniciales son C.A.P ha escrito al prelado: “Dios te bendiga y los guarde de todo mal a usted y a todos los sacerdotes.  Soy evangélica pero los admiro muchísimo”.

Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Nicaragua ha retirado ya a todo su personal no esencial.

La embajadora Laura Dogu ha declarado en su cuenta de tuiter que escuchó el domingo por la noche disparos cerca de su residencia. “Mi casa no fue el objetivo de los disparos y estoy bien. Sin embargo me preocupa mucho las noticias de violencia y condeno las muertes de este fin de semana. Mis oraciones están con las víctimas y sus familias”.

En los ataques a los obispos en Diriamba este lunes también resultaron heridos periodistas y defensores de derechos humanos.  A varios reporteros les robaron sus cámaras de video y fotografía.

Pero el presidente Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo parecen no enterarse del clamor popular que la salida inmediata del gobierno.  Este fin de semana, previo a los ataques a Diriamba y Jinotepe, Ortega afirmó que no va a adelantar elecciones ni a dejar su cargo hasta 2021, cuando lo sucedería su esposa, la vicepresidenta Murillo.

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