Agbar seguiría así el camino de su matriz, Suez Environnement, que ya cambió Barcelona por Madrid en noviembre de 2015, tras las elecciones del 27-S y la proclamación de la hoja de ruta hacia la independencia del gobierno de Junts pel Sí.

La compañía Aguas de Barcelona, cuyas relaciones con la Generalitat han sido complicadas en los últimos años, imita así el movimiento de entidades emblemáticas de la sociedad catalana como CaixaBank, que anunció este viernes su traslado a Valencia, y Banco Sabadell, que confirmó el jueves el cambio de su sede social a Alicante.

También a Valencia ha trasladado su sede social Banco Mediolanum, mientras que Arquia (Caja de Arquitectos) optó por Madrid, igual que Gas Natural Fenosa.

Otras empresas, como las icónicas Codorníu y Freixenet valoran en este momento sus opciones, con la posibilidad sobre la mesa de modificar sus sedes sociales antes de que Carles Puigdemont intente declarar unilateralmente la independencia, el próximo martes en el Parlament de Cataluña.