El primer árbol de Navidad de Valencia

La familia Goerlich tiene el honor de haber sido la introductora del primer árbol de Navidad en la ciudad de Valencia. Franz Görlich, bisabuelo de Daniel Benito Goerlich fue quien desde Austria trajo este símbolo navideño

A diferencia de otros puntos de España, que recibieron su primer árbol de Navidad tras la postguerra, allá por los años 50 del siglo XX, Valencia ya exhibía sus árboles de Navidad elegantemente decorados un siglo
antes.

También a diferencia del resto de España, en Valencia el primer árbol de Navidad que se decoró en la ciudad tuvo procedencia centroeuropea y no norteamericana.

Así lo cuenta Daniel Benito Goerlich, profesor titular del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Valencia y uno de los antepasados de quien se encargó de introducir este símbolo navideño en la ciudad. Fue Franz Görlich, bisabuelo de Daniel Benito, llegado de Bohemia quien trajera consigo el primer árbol. «El llegó a Valencia se estableció como comerciante hacia mediados del siglo XIX. Aquí contrajo matri
monio con una mujer de la alta sociedad valenciana, Asunción Lleó, con la que tuvo dos hijas Ana y María.

Esto le proporcionó destacados contactos y al poco tiempo era ya conocido en Valencia como Don Paco el Austríaco».

Toda esta relación con España le valió ser nombrado cónsul honorario de Austria en Valencia y se
convirtió en un intermediario comercial y cultural.

Tenía una gran tienda que se llamaba Bazar Viena, situado en la calle Zaragoza (que unía la plaza de Santa
Catalina con la Catedral y donde estuvo el conocido Bazar Giner) y en el piso de arriba estaba el consulado.

A este bazar traía muchas cosas de la ciudad extranjera; ropa, porcelana, cristalería, revistas de moda y arquitectura, muebles… y entre todas ellas, una de las que más rápido destacó fue el árbol de Navidad.

Todos los años lo colocaba dentro de su tienda y eran cientos de vecinos los que acudían hasta allí para verlo.
Desde entonces todos los años desde mediados del siglo XIX, la familia Goerlich continúa realizando esta
tradición, a excepción de los años de la Guerra Civil y por supuesto cada uno en su propio hogar.

La historia del primer árbol de Navidad

Al respecto, cuenta la leyenda que en su momento, los caballeros cruzados de la Orden Teutónica construyeron un castillo en la colina local más alta en la que hoy podemos encontrar ni más ni menos que el Parlamento de Estonia, produciendo una separación prácticamente inevitable entre lo que era la ciudad baja, y la ciudad alta, y por curioso que parezca, el sitio donde apareció entonces el primer árbol de Navidad.

En efecto, uno de los principales recorridos locales era el de la plaza del Ayuntamiento es el corazón neurálgico de la ciudad baja, centro de encuentro permanente de nobles y menos afamados, donde se instaló el primer árbol de Navidad. La historia cuenta que ello sucedió allá por el año 1441, en el que sin saberlo, alguien plantó el primer árbol de Navidad, permitiendo que la gente baile a su alrededor antes de prenderlo fuego.

A día de hoy, si viajamos a este sitio podemos encontrarnos con el aún centro de la plaza escoltado por las velas de los adornos navideños, además de algunos sitios turísticos como por ejemplo la Casa Consistorial y la farmacia en activo más antigua de Europa. Sin dudas, la capital de Estonia es uno de esos sitios famosos por su historia, y que allí haya aparecido el primer árbol de Navidad del mundo no hace más que confirmarlo.

FOTOGRAFÍA
FAMILIA GOERLICH

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