Survival International denuncia a WCS por graves abusos contra los derechos humanos

Las empresas madereras y grandes ONG de la conservación se han apropiado de vastas extensiones de la tierra ancestral de los “pigmeos” bayakas en la República del Congo sin su consentimiento. © Lambert Coleman, una investigación desarrollada por Survival International ha desvelado que la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (Wildlife Conservation Society, WCS según sus siglas en inglés) está financiando abusos y expulsiones de “pigmeos” bayakas y otras tribus de la selva en la República del Congo.

La WCS Fundada en 1895, es una de las organizaciones conservacionistas más antiguas del mundo, y está emparentada con el Zoológico del Bronx de Nueva York. El Zoológico del Bronx y la organización conservacionista que se convertiría en WCS fueron fundados por el autor eugenesista Madison Grant. En lo hoy  se considera como un hecho infame, a principios del s. XX llevaron a un hombre “pigmeo”, Ota Benga, a un zoológico para exhibirlo junto a los animales, el cual se suicidó en 1916. La organización concede cada año el “Premio Teddy Roosevelt” a la conservación de la naturaleza. En junio de 2017 el premio generó controversia cuando fue otorgado al presidente de Gabon, Ali Bongo, quien ha sido ampliamente criticado por el récord de su Gobierno en abusos de derechos humanos. Según algunas informaciones, Bongo donó 3.500 millones de dólares a cambio de recibir el premio.

WCS ayudó a crear un parque nacional (que ahora gestiona) en la tierra de los bayakas sin el consentimiento de la tribu y se ha asociado con dos empresas madereras que trabajan en su tierra. WCS también financia patrullas antifurtivos que impiden a los bayakas entrar en sus tierras ancestrales, y Survival International ha documentado decenas de casos de acosos, palizas e incluso torturas.

A los bayakas se les acusa a menudo de “furtivos” cuando cazan para alimentar a sus familias. Los indígenas se quejan de que esto desvía la atención y evita que se actúe contra los verdaderos furtivos: criminales que conspiran junto a funcionarios corruptos.

Las grandes organizaciones conservacionistas han fallado a la hora de evitar la expansión de la actividad maderera en la tierra indígena, y han contribuido activamente a graves abusos de derechos humanos. © Kate Eshelby /Survival.

Entre las víctimas de abusos hay niños, ancianos y personas con discapacidad. En 2012, por ejemplo, un hombre con una discapacidad severa fue asaltado por los guardas. En mayo de 2016, otro hombre fue hospitalizado después de que él y otros cuatro más fueron brutalmente agredidos por guardaparques. Sus campamentos en el bosque son destruidos con frecuencia y se ataca y tortura a los indígenas por acceder a la tierra de la que han cuidado y dependido durante generaciones.

Un hombre bayaka dijo: “Si entras en el parque te atrapan y te llevan a prisión. Incluso si estás fuera del parque te dicen: ‘Vamos a matarte. Márchate fuera, fuera, fuera’”.

La actividad maderera en la región continúa a niveles insostenibles, según informes realizados por investigadores independientes y grupos de presión, Greenpeace entre ellos. Muchos observadores, incluida la ONU y la organización congolesa l’Observatoire congolais des droits de l’homme, han advertido sobre las consecuencias de los abusos de ecoguardas desde al menos el año 2004, pero no se ha adoptado ninguna medida eficaz.

En 2005, un hombre bayaka decía: “Conocimos a otro hombre blanco [de WCS] que vino y nos dijo que dejáramos de cazar y que los guardaparques se asegurarían de que lo hiciéramos. Ahora nos asusta adentrarnos en la selva por si los guardaparques nos atrapan”.

En este vídeo Apfela describe cómo fue atacada brutalmente por guardaparques, que han recibido apoyo de WCS.

El director de Survival, Stephen Corry, ha declarado: “La conservación de la naturaleza en la Cuenca del Congo se basa en el robo de tierras. Se han creado parques nacionales en los territorios de pueblos indígenas sin su consentimiento: esto es acaparamiento de tierras (con etiqueta ‘verde’ o ‘eco’) y las grandes organizaciones de la conservación, como WCS, son culpables de apoyarlo. Survival International está haciendo todo lo que puede para acabar con este ‘colonialismo verde’. Es hora de que los conservacionistas respeten los derechos territoriales, dejen de robar las tierras ancestrales de pueblos indígenas y obtengan su debido permiso para cada proyecto que quieran desarrollar en tierra indígena”.

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